miércoles, 29 de diciembre de 2010

El día después

La resaca de ayer me trae recuerdos de lo que no puedo menos que considerar como un día grande, acompañado por los míos y por otros tantos amigos del mundillo que tuve el placer de conocer.

A la espera de tener el libro disponible para su compra a través de Cyberdark y Saco de huesos, puedo adelantar que la presentación en Entrelíneas Librebar (Madrid) fue todo un éxito, consiguiendo llenar el local y vender casi todos los libros que había disponibles.

El maestro de ceremonias no pudo ser mejor: Nachob me hizo una presentación extraordinaria, a corazón abierto, y aún nos quedamos con ganas de profundizar más sobre los claroscuros de la antología. Nunca me cansaré de agradecérselo.

A continuación os dejo con tres videos (la calidad no es la mejor, pero al menos se escuchan bien) y con algunas de las fotos que se tomaron ayer. En breve tendréis toda la información necesaria para haceros con vuestro ejemplar de Texturas del Miedo.

Gracias a todos los que estuvísteis arropándome en un momento tan especial, y también a los que hicísteis lo mismo desde la distancia.







Y algunas fotos...


Número 5 de Los Zombis No Saben Leer

Si la anterior era una pasada, esta me ha dejado sin palabras.

En serio, todo lo que diga se queda corto.

Creo que en este número se han conseguido dos cosas muy importantes.
La primera, dar el salto definitivo de calidad estética con la colaboración de José Manuel Nogales como portadista; tres nuevos ilustradores: Javier Durán, Sergio Navarro y Gerard Tauste; y la exquisita maquetación de Félix Royo.
La segunda, confirmar la consolidación del proyecto, el hecho de estar más vivos que nunca después de este primer año de existencia.Y con las ideas y la línea editorial más clara y eviscerada que nunca.

Ahora sí que podemos decir, con la voz bien alta, que somos un referente de la literatura pulp en España. Pero nos hace falta lo esencial: vuestro apoyo, vuestros ojos lectores.
  
En este número encontraréis más pulp que nunca, con el esperado final de Pride Mountain (Manuel Mije), y relatos de una buena criba de escritores que saben bien de qué va esto.

Yo abro el número con El escritor de pulp, un relato del que estoy especialmente orgulloso, y que además cuenta con la réplica de Elena Montagud para cerrar la revista. Lo que hay entre medias os sorprenderá.

Pinchad (formato normal, sólo texto para e-readers o tamaño máximo) y comprobadlo vosotros mismos. Me tendréis que dar la razón a la fuerza.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Nuevos autores, de la mano de Susana Eevee

Susana es una compañera del mundillo que conocí al amparo del proyecto PerVersiones, y que desde entonces no ha dejado de sorprenderme por su habilidad para caer en gracia a todo el que se cruza en su camino.

Escritora (en la actualidad disfruta del éxito de su novela Dos Coronas con Grupo Ajec) y correctora de estilo, es una de esas personas que no sólo se limitan a ser espectadora de los avatares de este universo particular, sino que se mueve, y mucho, por hacer llegar nuestras letras a más gente.

Prueba de ello es que haya mostrado interés en que formara parte de ese ejercicio tan bonito que ejecuta en su blog, y que trata de dar a conocer a los nuevos escritores que publicamos o vamos a publicar en estos días.

A continuación os dejo con el enlace a su blog y a la bonita introducción que me hace en él.
Gracias Susana por este empujoncito ;)

Y ya que estamos dando las gracias, aprovecho para dárselas a Lolo, mi hermano, que tan bien lleva la gestión de este coqueto blog, y que en los últimos días le ha realizado un generoso lavado de cara y una mejora que permite navegar en él desde cualquier navegador.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Presentación de Texturas del miedo

Ya es oficial.

Llegó el momento.

El martes día 28 de diciembre a las 21:00 tendrá lugar la presentación de Texturas del miedo (Saco de huesos) en Entrelíneas Librebar (C/Gonzalo de Córdoba 3, metros Quevedo o Bilbao, Madrid).

El maestro de ceremonias será Ignacio Becerril (Nachob), por lo que estaré más que bien arropado.

Espero veros a todos por allí.

...Y para ir abriendo boca, os dejo con el texto de la contraportada:

El miedo tiene diferentes texturas. Forma siluetas de carne, viste piel de limo y se atraganta con tu pelo. No puedes combatirlo.
Cerrar los ojos alimenta su avance, la oscuridad le sirve de carroña. Tus pesadillas le otorgan aún más espacio.
Y lleva monstruos adheridos a su costado.
Algunos están dentro de ti, entre tus costillas y tu corazón. Otros viven fuera, subidos a los árboles del bosque. Pero no son ajenos. Saben que piensas en ellos, que te angustian, que no quieres creer que, en cualquier momento, se mostrarán como lo que son, y entonces ya no habrá escapatoria…
Yo los temo más que a nada. Me susurran al oído cada noche. Me incitan a palpar aquello que no debo.
En esta antología hay monstruos. Son los míos, pero intuyo que no se diferencian demasiado de aquellos que aguardan escondidos bajo tu cama.
De ti depende alargar la mano a ciegas. Ahora es el momento…

¿Has tocado alguna vez el miedo?

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Entrevista en H-Horror

Los compañeros de H-Horror me han concedido una entrevista con motivo de mi reciente segundo premio en la categoría de terror de su concurso de Todos los Santos 2010 (al que presenté mi relato Cuando se supone que una madre abraza a un monstruo).

De paso, pude aprovechar para hablar brevemente sobre mi antología Texturas del Miedo, de la que tendremos fecha de lanzamiento oficial (y presentación incluída en Entrelíneas Librebar, Madrid) la próxima semana a más tardar.

Desde mi blog quería agradecer personalmente a Darío Vilas la atención prestada y a Elena Montagud la cordial y divertida entrevista que me realizó.

martes, 21 de diciembre de 2010

Esa bella melodía

Pedro Escudero Zumel es un escritor valiente. De esos a los que no les da miedo proclamar sus ideas, contarlas, escribirlas. Fiel a su apellido, más que rumiar ideas, defiende ideales, y los plasma sin que le tiemble el pulso. Aunque sea de esta forma, en píldoras sugestivas, repletas de verdad.

Esa bella melodía (23 Escalones) es un compendio de un montón de cosas. Cuentitos de horror y humor negro, reza su escueto y efectivo subtítulo, como un aguijonazo. En efecto, esta antología de lo breve es eso, pero también mucho más. Es filosofía escarlata (por la sangre y por sus convicciones); es sarcasmo cibernético, un montón de hijos imperfectos nacidos de la @; y religión de la Nada, vuelta de tuerca prosaica al credo divino.

De hecho, aunque pudiera parecer lo contrario, ninguno de sus 87 microrrelatos está de relleno. Todos particularizan un instante, lo dotan de importancia, de vitalidad instantánea. Y muchos de ellos necesitan relecturas para que el lector pueda apreciar todo su sentido. Por eso se disfrutan más, porque cuentan más de lo que llevan escrito. Porque permiten volver sobre ellos una y otra vez sin perder un ápice de su frescura y franqueza.

Pedro Escudero nos habla de lo macabro, de la canción del miedo, de ese soniquete martilleante que tenemos entre las orejas y que nos lleva a plantearnos la locura, propia o ajena. Vertebrado a través de una bella melodía que nunca se escucha pero siempre está presente, nos lleva de la mano a descubrir perversiones de cuentos populares, chateos demoníacos, anuncios clasificados en un limbo del imaginario colectivo, Troya ardiendo de hastío y Lolita con plaza en un geriátrico.
Hace devenir lo divino en carne, y lo mejor de todo es que dota a esa carne de una extraña dignidad. Nos habla de lo innecesario de trascender, de las pulsiones animales, de esa canción inherente a la condición humana, que rige nuestros actos.

El hecho es que la antología, con sus cimas surrealistas (impagable el micro número 24), consigue una extraña coherencia, que se hace evidente cuando acabas de leerlo (una lectura ágil e inmediata, pero que no se queda ahí. Como digo, muchos de los micros invitan a sucesivas lecturas), y que resulta paradigmática de las inquietudes de su autor.

Un autor que en breve seguirá dando mucho de qué hablar (a Esa Bella Melodía hemos de sumar las aventuras de Zombi Kindergarten y Sakura, ambas con 23 Escalones; y muy pronto también, Oscuralia...).
Por eso, como regalo original para estas navidades, el librito del señor Escudero se me antoja una firme opción para los que gusten de la fuerza de lo breve, de la inteligencia de lo sucinto y lo perspicaz. Ya sea en papel o para disfrutar en nuestro ebook, aunque la versión más clásica cuente con el plus de la portada física, obra de Irene León, realmente oscura e inquietante.

jueves, 16 de diciembre de 2010

De jurados, certámenes y antologías...

Terminando como está el año, es tiempo de echar la vista atrás y empaparse de los logros y satisfacciones de estos doce meses, que han sido muchos y muy jugosos.

Si bien es cierto que he conseguido meter en diversas antologías o lograr puestos de finalista con casi todos los relatos que he presentado a concurso este año, no menos cierto es que ha sido también la época de mi vida que más he trabajado como escritor, o al menos como miembro activo del mundillo, enfrascándome en mil y un asuntos estrechamente relacionados con la escritura, pero que, paradójicamente, le han ido robando tiempo a la propia actividad de escribir.

Uno de esos asuntos es, como bien sabéis, la colaboración como parte del grupo de selección de la revista pulp Los Zombis No Saben Leer, artículo de lujo a coste cero que tiene visos de convertirse en un referente literario del ocio cibernético. Si bien este "trabajillo" requiere de esfuerzo y dedicación, lo cierto es que tengo las espaldas perfectamente cubiertas por un grupo humano trabajador y lleno de ilusiones, que me hace sospechar que la labor más fatigosa de este año no haya sido esta, sino una mucho más solitaria, cuyas penurias se padecen contrarreloj y la recompensa a veces es un tanto ingrata...

Me refiero a mi labor como jurado de dos certámenes: el VI Karma Sensual y el III Monstruos de la Razón.
En el primero llegué a lidiar con 107 relatos, algunos de ellos muy destacables, la gran mayoría resultones, y unos pocos directamente lamentables (como he podido constatar, la campana Gaussiana también es norma en los certámenes de literatura). Y sin embargo, creo que el fallo final dará lugar a una más que atractiva antología, que yo ya he podido disfrutar como privilegio, y en el que destaca el relato ganador, Ir de Compras, de Carolina Pastor; y algún otro que me gustó especialmente, como Noche de San Juan. El caso es que mi labor como jurado aún no acabó en este certamen, pues ahora he de corregir dos de los relatos seleccionados con sus respectivos autores...
El segundo certamen, la nueva edición del primero que gané el año pasado, ha resultado ser toda una caja de sorpresas que me ha hecho sufrir y disfrutar a partes iguales. Como jurado de la sección de terror (Canijo se encargaba de la de fantasía, y Magnus Dagon de la de cifi), me encontré con al menos diez relatos dignos de una gran antología, y especial ilusión me hizo comprobar que, finalmente, mi criterio fuera respaldado en las votaciones finales del jurado al proclamar a esa pequeña joya kafkiana que es La Muñeca como justa vencedora de la categoría. En las otras dos (me refiero a los premios del jurado, que eran los que me atañían directamente), resultó justo ganador, y por partida doble, el mismo autor (Invierno), con sendos relatos de corte humorístico.
En ambos certámenes tuve mi primer encontronazo con eso que dicen que es separar el grano de la paja, y lo que es más duro aún, con la necesidad de separar los relatos maravillosos de aquellos que son algo más que buenos. Y si algo he aprendido, es que esa separación se hace con el cuchillo de la subjetividad y los gustos individuales, lo que me ha llevado a pensar en el verdadero sentido que tiene ganar un certamen literario.

Quizá no sea la entrada ni el momento adecuado para hablar sobre ello, ni mucho menos de ponernos metafísicos en este aspecto, pero desde luego —y salvando algunas maravillas, que aún las hay— creo que, dentro del tocho de relatos buenos que se presentan a una convocatoria (y cualquier autor con tablas es capaz de escribir uno en apenas una mañana), todos y cada uno de ellos tendrán su oportunidad y su momento según el perfil del jurado que le evalúe en cada caso. Por eso a veces no es tan importante ganar como el hecho de estar siempre ahí... y en ocasiones, ya ni eso.

Lo que me lanza al siguiente punto de esta absurda disquisición, y es el hecho de que quizá este año vaya a participar en muchos menos certámenes que en 2010. Se acabó mandar indiscriminadamente a todos lados, al menos de momento, pues creo que ha llegado la hora de preocuparme por la compilación y la promoción. Y sobre todo, el momento de darle el último empujón a mi novela.
Como muchos sabéis, en los próximos días presentaré mi primera antología a título individual: Texturas del Miedo, con Saco de Huesos. Mientras tanto, tengo en marcha una segunda antología que en breve partirá rumbo a las frías bandejas de entrada de alguna que otra conocida editorial. Mi propósito es juntar en una tercera antología todo (o casi todo) lo que vaya a escribir durante este 2011, para así comenzar a darle algo de forma y coherencia a esa evolución continua que sufrimos los escritores.

Y mientras tanto, ahí está mi novela, cuya tripa ha alcanzado ya las 100 páginas, y a la que espero le siente tan bien el turrón navideño que llegue a superar la barrera de las 150. Jamás había escrito nada tan largo, y lo más curioso es que desconozco si lo estoy haciendo bien o mal, pues a las novelas se les pierde la perspectiva. Al menos estoy seguro de que no es terror. Ni tampoco fantasía en sí. Es algo extraño y personal, como supongo que es todo lo que escribo.
Espero que a lo largo de este 2011 alcance su forma definitiva y sea un tercero quien decida lo que realmente es. O, cuanto menos, el destino de su suerte.
Por lo pronto, con acabarla, habré conseguido mi propósito. De largo.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Tercera Calabaza

Más feliz y contento no puedo estar, pues otra vez, y ya van tres consecutivas, me vuelvo a colar en la prestigiosa publicación auspiciada por Saco de Huesos: Calabazas en el Trastero.

Hago así pleno en sus tres publicaciones de 2010, apareciendo justo en el primer número que sacan desde que lograra su Ignotus como mejor revista de género del año.

En esta ocasión, los relatos participantes han sido 158, por lo que haberme colado entre los 13 mejores es todo un éxito del que me siento muy orgulloso. Además, son 10 los nombres que reconozco dentro del total de seleccionados, y no me jacto precisamente de conocer a unos escritores cualesquiera...

A continuación dejo el anuncio de Pedro Escudero en la web OcioZero:

Estimados amigos,


el equipo seleccionador de la Biblioteca Fosca, tras valorar los 158 relatos válidos recibidos para la convocatoria, ha decidido que serán incluidos en la antología Calabazas en el Trastero: Peste los siguientes trece relatos:

Caballito (por Darío Vilas Couselo)

Demeter (por Juan Ángel Laguna Edroso)

El juego de la peste (por Elena Montagud)

El vino de Narbog (por Carmen del Pino [Raelana])

José Hernampérez - Días de Peste (por Santiago Eximeno)

La manzana podrida (por Manuel Osuna Blanco)

La protección de los árboles (por Charly Gang)

PESTE S.A. (por Ignacio Cid Hermoso)

Ring-a-ring-a-roses (por Silvia González García)

Schnabel (por Jesús Cañadas)

Su voluntad, su gloria (por Ricardo Montesinos)

Tiempo subjetivo (por Manuel Mije)

Todo empezó con aquella maldita lavadora (por Silvia Barbeito)

Os recordamos que la VIII convocatoria ya se encuentra abierta. Encontraréis más información en el siguiente enlace: http://www.sacodehuesos.com/calabazas-en-el-trastero/bases-convocatoria-actual.html . Además podeis adquirir las antologías de las anteriores convocatorias o suscribiros a la revista por tres números (18 euros con el descuento de suscripción) enviándonos un correo a distribucion@sacodehuesos.com


Para acabar, decir que ya está a la venta en cyberdark el número anterior, cuya temática era Bosques, y que contiene mi relato Aokigahara.