martes 29 de junio de 2010

Reseña de Calabazas en el Trastero: Tijeras

Una vez leído el número 4 de la colección calabacera, en las siguientes líneas podréis encontrar un pequeño análisis de cada una de las obras que la componen...
y OJO, porque llevan spoilers...

Después de un detallado prólogo preñado de detalles foscos y escrito por Juan de Dios Garduño, podemos leer los siguientes relatos:

La senda infinita, de José María Tamparillas:
la antología abre con un relato con tablas, muy bien escrito, muy bien narrado, con personajes creíbles y una acción pausada, firme y segura. No obstante, le falta algo de garra, y su final se me antoja algo previsible, o más bien tópico dentro del género. Pero no siempre se tiene por qué intentar sorprender, y con este relato, su autor cumple con creces el nivel de calidad, tensión y entretenimiento que se le pide a la antología.

Las tijeras de Átropos, de Ramón San Miguel Coca: este relato avanza con agilidad y frescura dentro de una temática muy manida (con unas tijeras de por medio, me gustaría saber cuántos relatos de Parcas recibieron...). Pero, como digo, resulta tremendamente intenso y entretenido, tanto que se hace corto, lo que no deja de ser una buena señal. Además, las tijeras no son en esta ocación un elemento circunstancial, sino el eje en torno al cual gira la trama.

El Rebelde, de Ángel Luis Sucasas: relato trepidante de montaje cinematográfico, que alcanza altas cotas de tensión y juega a la confusión con el lector. Lo considero ingenioso en su planteamiento inicial, y sin embargo, lamento mucho que el final no sea capaz de ponerle el broche de oro que se merecía, quedándose en una rareza de ciencia-ficción sin mayores pretensiones. No obstante, agradezco el toque gore, la emoción contenida y el poso de surrealismo que deja en su conjunto.

La maldición del clérigo, de Andrés Díaz Hidalgo: es este un relato que me ha dejado con sentimientos encontrados. Por un lado, creo que es una historia con detalles realistas y estructura fantástica que sigue por la senda de los relatos de maldiciones sin desviarse un ápice, creando malestar y tensión a partes iguales. Sin embargo, creo que al final resulta todo demasiado atropellado y previsible. Y por otra parte, aunque la primera persona dota al cuento de empatía y fuerza, creo que rechina en algunos pasajes. No obstante, se trata de un relato enteramente disfrutable y de gran calidad.

Las tijeras del censor, de Roberto Malo: relato simpático cuyo título nos anticipa su vocación cinematográfica o cinéfila, así como su naturaleza de chanza hacia las malas costumbres del censor. La excursión de unos jóvenes de cuerpos perfectos para la matanza, a los que se les impide drogarse, follar o discutir. Sólo desmembrarse y salpicar sangre. Pone la nota de humor negro a la antología.

El Tapiz, de Carmen del Pino (Raelana): relato ambientado en la época victoriana, que nos cuenta las desventuras de una joven mujer desgraciada por una serie de decisiones fuera de su alcance, y cuya única salida es utilizar las tijeras embrujadas de su abuela para alcanzar la libertad. Bien narrado, extenso aunque concentrado. Me gusta especialmente la ambivalencia del personaje central, malvado a su manera, que prefiere asesinar desde la sombra antes que plantar cara a quienes la hacen infeliz.

Medianoche, de Juan Ángel Laguna Edroso: sencillamente brillante. El autor entreteje un ejercicio metalinguístico de eminente naturaleza surrealista, regalándonos frases verdaderamente memorables. No cuenta más de lo que el lector quiera que le cuenten, lo que lo convierte en un relato de infinitas posibilidades. Con su textura ahonda en el miedo y la locura más de lo que pudiera hacerlo cualquier narración convencional.

El sastrecillo y el hombre cangrejo, de Alejandro J. Muñoz (Solharis): sin duda, una de las sorpresas más agradables de la antología. Se trata de un relato ambientado en tiempos de guerras napoleónicas que nos narra de forma brillante los designios de dos personajes muy peculiares a lo largo de su historia vital. Con trasfondo realista y tintes macabros, el relato avanza firme en su propósito, revelado sin tapujos en su última frase, que no es otro que el de entretener al lector. Condensado, evocador, tétrico e inteligente. Un gran relato, en definitiva.

La rueda gira, de Sergio Macías García: breve e intimista relato, de corte melancólico, que nos habla de lo implacable de la vida y lo inevitable de la muerte. Además, nos insinúa que aquellos que rigen los mecanismos de este ciclo vital apenas conocen nada más allá de su oficio, y este en ocasiones es triste y cruel. Y sobre todo solitario. A pesar de su naturaleza, bastante trillada dentro de la mitología de las parcas, consigue con acierto su objetivo, que es el de transmitir esa angustia de tener que dar cuerda a lo que no podemos parar.

Recortables, de Gema del Prado Marugan: quizás el relato más arrebatador de la antología, que se retroalimenta de su propia ambientación y genera una atmósfera de lo más desasosegante y fosca. Quizá eche en falta alguna pincelada sobre la vida pasada de la niña, pero eso no quita para que el relato destaque en conjunto como una fábula tétrica de final cruel y escalofriante. Uno de esos cuentos con entidad propia que destilan su propio miedo y lo saben transmitir con maestría.

Tom, Armand el titiritero y las tijeras de plata, de Ricardo Montesinos: todo lo que diga de este relato se quedará corto. Creo que es lo mejor que he leído en mucho tiempo. Se trata de un cuento con vida, que crea un universo propio y reconocible, real. Se trata también de uno de los más bellos ejercicios de metaliteratura que haya leído, pues establece una relación entre artista y creación tan íntima que todo aquel que se haya sentido creador alguna vez en su vida reconocerá inmediatamente. A su vez, ofrece una lectura escalofriante de la esquizofrenia, de la locura del que maneja su vida con hilos. Todo ello narrado con maestría y con un estilo envidiable. Me quito el sombrero.

Láquesis 2.0, de José María Carcelén Mazcuñán: brillante relato mezcla de horror fosco y ciencia-ficción. El autor demuestra un dominio excelso de la narración y la prosa, conduciendo un relato que, al igual que otros tantos de la antología, se mueve en terreno conocido y quizá bastante trillado, pero como los demás, lo hace trascender con una nueva visión, que en este caso flirtea con el más elevado sentido moral de la vida, para acabar en una correcta conclusión que enlaza directamente con el más hilarante concepto de automatizción social y vital.

El esquilo, de Carlos Martínez Córdoba: cuento de los de antes. Pausado, grave, profundo, que deja huella. Empapa al lector de la idiosincrasia de la España profunda y sus leyendas, transmitiendo esa nostalgia de las noches de verano en el pueblo, de las historias de sacamantecas y en definitiva, de aquellos días en que uno perdía la inocencia. Sin embargo, por encima de toda su fosquedad, de su estilo sobrio y exquisito, y de su capacidad para hacernos recordar algo que quizá no hayamos vivido, este relato destaca por una cosa: que es quizá el cuento de amor más bonito de la antología.

Para concluír, quiero decir que se trata de una antología absolutamente recomendable y enteramente disfrutable, con sus cimas claras y sus altibajos, pero siempre por encima de la media asumible a una convocatoria de este calibre.
Mi enhorabuena para todos aquellos que la hicieron posible.

domingo 27 de junio de 2010

Calabazas en el Trastero: Terror Oriental


El viernes recibí en mi casa el ejemplar de autor de Calabazas en el Trastero: Terror Oriental, del sello Saco de Huesos, cuyas fotos podéis ver en este mismo post.

La verdad es que la edición es de lo más coqueta, se nota que han cuidado hasta el más mínimo detalle y sus páginas destilan esa querencia por lo fosco y las ediciones de terror de cuando éramos niños.

Se trata de mi primera colaboración de las tres publicaciones de relatos que tengo pendiente con la editorial, y puedo decir que estoy muy contento con el acabado que presentan sus libros.
En estas páginas seguro que hallaremos terror del bueno. Uno sólo tiene que mirar la contraportada para ver que entre ellas se encuentra la flor y la nata de la literatura de género en España, y en esta ocasión tengo el honor de formar parte de ello con mi relato Bunraku.



Junto a este número 5 de la colección, también pedí el anterior, que gira en torno a la premisa de las Tijeras como objeto fosco y perverso. Viendo los dos ejemplares sobre mi estantería, me digo a mí mismo que no me quedará más remedio que completar la colección...

Por lo pronto, disfrutaré de la lectura de estos dos Calabazas y en cuanto me sea posible los reseñaré en el blog. Además, tengo la fortuna de no estar sólo entre desconocidos, pues en ambos números colaron relatos varios de mis mejores amigos dentro del mundillo, cuyos relatos estaré encantado de comentar.

Para acabar, tengo que decir que este número de Calabazas en el Trastero del que formo parte saldrá en breve a la venta en la página web de Saco de Huesos al módico precio de 7 euros. Un precio que no hace honor a lo que hay en su interior si lo comparamos con los prohibitivos precios de la literatura actual.

Cuando salga a la venta para el público, lo haré saber por aquí.
Merecerá la pena hacer un esfuerzo.

jueves 17 de junio de 2010

"Piezas" en Nanoediciones


Julio Igualador es uno de esos escritores/editores de los que uno realmente piensa que aporta algo novedoso al mundillo de la literatura sumergida. Su proyecto como editor de las famosas Nanoediciones siempre fue algo que llamó mi atención por su originalidad y, en cierta forma, por su rebeldía contra la edición tradicional. No deja de ser una idea exquisitamente romántica el hecho de publicar en una cuartilla de papel doblada y recortada lo que acaba revelándose como mínima expresión del concepto literario, quintaesencia de lo que resta cuando el soporte literario se convierte en toda una seña de identidad y declaración de intenciones.
Siendo así, a uno no le queda otro remedio que declararse admirador e intentar apoyar una iniciativa como esta, por lo que se me ocurrió colaborar (por primera vez, y espero que no por última) con una serie de reflexiones que tenía arrinconadas en la esquina más sucia de mi ordenador, esperando ver la luz algún día.
Mi nano publicado pertenece a la sección de Micropoesía, y no es más que una colección de 10 montones de palabras que no significan más que lo que quería que significasen en su momento, que reflejan el estado de ánimo del instante en que las escribí, y que creo que han encontrado en la nanoedición su formato perfecto.
No recomendaría su lectura por sí misma, si no fuera por el placer de descargar el pdf, imprimirlo y montarlo por uno mismo. Quizá a la primera no salga, pero aviso de que después de haberlo probado, es irremediable querer completar la colección. Montar un nano es algo así como ponerse a comer pipas en plan literario.
Sin más, invito a todo aquel que se deje caer por aquí a que descargue Piezas y deje sus impresiones en la web de Nanoediciones o en mi blog. Estaré profundamente agradecido.

martes 15 de junio de 2010

Finalista en "El Abismo del Fénix"

Hoy se ha hecho público el fallo de este certamen, cuya primera edición veía la luz allá por el mes de marzo, fruto de la colaboración entre la Federación Española de Fantasía Épica, el equipo del proyecto Tauradk y el patrocinio de la asociación Nocte y la editorial Saco de Huesos.

De alguna forma tenía la esperanza de rascar algo, aunque mi cuento no estuviera ambientado o hiciera referencia a los mundos de rol de Tauradk o a los relatos del proyecto Abismo, ni tampoco tuviera un planteamiento puramente cinematográfico, tal y como rezaban las bases. No obstante, contaba con la baza de uno de mis mejores relatos, de pasado inmejorable: Cuando nos quedamos solos, con el que ya había ganado el Premio Liter, y que si quería seguir fogeando, sólo podía hacerlo en certámenes que aceptaran publicados y ganadores, de los que cada vez quedan menos.

Así pues, debo decir que, finalmente, he conseguido un puesto entre los 11 finalistas del certamen, al que se presentó la nada desdeñable cifra de 109 relatos. No obstante, he tenido que rechazar la propuesta de publicación en formato pdf en la web de Tauradk, pues tengo comprometida la edición con Saco de Huesos de la antología del Premio Liter, que posiblemente salga a finales de este mismo año, y con los que me gustaría tener completa exclusividad.

En definitiva, un nuevo puesto de finalista para un año que está siendo bastante productivo en cuanto a premios e inspiración, y también en cuanto a novedades. Sin ir más lejos, este mismo jueves habrá nuevas noticias...

domingo 13 de junio de 2010

Relato del Mes

Después de tres intentos fallidos, por fin logré que uno de mis relatos consiguiera hacerse con la mención honorífica de Relato del Mes en la página de OcioZero, más concretamente del mes de abril (sí, las votaciones van lentas...)

Se trata, una vez más, de mi cuento erótico Registro de Habitaciones, que me sigue dando satisfacciones allá donde lo mando.

Esta circunstancia hace que mi relato pueda participar en un futuro concurso de Relato del Año 2010, con la posibilidad de formar parte de una antología, cuyo destino dependerá en gran medida de la suerte que corra el actual certamen de 2009.

Por otra parte, es posible que mi participación en el III Certamen Monstruos de la Razón sea finalmente como miembro del jurado, debido a mi condición de ganador en la categoría de terror del concurso del año pasado. No obstante, todavía no hay nada seguro a este respecto.

Por último, me siento orgulloso de poder decir que de una vez por todas acabé mi relato para el que finalmente se llamará PerVersiones: Monstruos de la Literatura, y que posiblemente sea el relato que más quebraderos de cabeza me haya dado en mucho tiempo... Así mismo, acabé mi segundo relato para la convocatoria forestal del Calabazas en el Trastero, y tras unas primeras lecturas, parece que contará con opciones para la selección final. Esperemos que haya suerte.

viernes 4 de junio de 2010

Los Condenados del Multiverso

Desde aquí y desde ahora tengo el placer de comunicaros a todos el nacimiento de la revista digital Los Condenados: Moradores del Multiverso.

Se trata de un proyecto en común surgido de la página homónima, coordinado por amigos escritores y del que tengo el placer de formar parte en este primer número.

En sus páginas podréis encontrar relatos de fantasía, de terror, de ciencia-ficción, así como engendros que no admiten adscripción a género alguno (sí, efectivamente mi aportación entra dentro de este cajón desastre). Además, en la dirección web de la revista podréis leer el número con el efecto virtual de estar haciéndolo en papel, o bien descargarlo en pdf, e incluso en e-pub para e-readers. En la página principal aparece la relación de relatos y autores, muchos de cuyos nombres os sonarán. En definitiva, hemos dispuesto todo tipo de formato para que no haya excusa. De hecho, estoy seguro de que hay suficiente variedad en la oferta (sí, también hablo de la chicha, de lo de dentro) como para que cualquier lector pueda encontrar algo que sea de su agrado.

Sin más, animo a que le deis una oportunidad, pues la revista está hecha con la ilusión de todo un grupo de escritores, y siempre el primer número, en relación con su aceptación, marcará el futuro devenir del proyecto.